Servidor proxy

Para la definición de un servidor proxy me remito a la explicación que nos ofrece la Wikipedia:

«Un proxy, o servidor proxy, en una red informática, es un servidor —programa o dispositivo—, que hace de intermediario en las peticiones de recursos que realiza un cliente (A) a otro servidor (C). Por ejemplo, si una hipotética máquina A solicita un recurso a C, lo hará mediante una petición a B, que a su vez trasladará la petición a C; de esta forma C no sabrá que la petición procedió originalmente de A. Esta situación estratégica de punto intermedio le permite ofrecer diversas funcionalidades: control de acceso, registro del tráfico, restricción a determinados tipos de tráfico, mejora de rendimiento, anonimato de la comunicación, caché web, etc. Dependiendo del contexto, la intermediación que realiza el proxy puede ser considerada por los usuarios, administradores o proveedores como legítima o delictiva y su uso es frecuentemente discutido.»

Con otras palabras, la función de un servidor proxy es hacer de intermediario entre las peticiones de un cliente a un servidor web de forma que mediante la configuración del servidor proxy resulta posible controlar y restringir el acceso a determinados contenidos que por determinadas razones no conviene que el usuario deba acceder: contenidos pornográficos, violencia, etc.

En la asignatura de Servicios de Internet trataremos el tema de los servidores proxy desde el punto de vista de su instalación y configuración.

Jesús Albert Magro

Router

Un router es un dispositivo de capa 3 de red del nivel OSI. Su función principal es encaminar paquetes de datos entre diferentes redes buscando para ello el camino más corto o eficiente entre el ordenador origen (emisor) y el ordenador destino (receptor).

Aunque no sea su única función, la mayoría de routers utilizados hoy en día son para encaminar paquetes de dos entre nuestro ordenador personal y la red de redes Internet.

DNS

Un Servidor DNS es un ordenador que gestiona una base de datos distribuida de nombres de dominios direcciones ip’s públicas. Dado un nombre de dominio de un sitio web a visitar, el servidor DNS consulta en las tablas de su base de datos distribuida, si tiene una entrada con dicho nombre, en caso afirmativo retorna la dirección ip pública correspondiente; en caso negativo realiza dicha petición de consulta a otro servidor de DNS en Internet y, de esta manera de forma sucesiva hasta encontrar o no el nombre de dominio solicitado.

DHCP

DHCP es un protocolo de comunicación para la asignación de direcciones IP’S de forma automática.

Supongamos una red de ordenadores basada en el protocolo TCP/IP, cada equipo dispone de una dirección ip propia y privada. Si dicha red esta constituida por pocos equipos informáticos, el administrador de la misma asignará manualmente una dirección ip a cada uno de los ordenadores de la red. Por otra parte, si el número de ordenadores de la red es bastante numeroso, el hecho de asignar una dirección ip diferente a cada uno de los equipos requerirá bastante tiempo con el consiguiente riesgo de asignar a dos equipos de la red una misma dirección ip y por lo tanto provocar un conflicto de ip’s en la red.

Una solución que podría tomar el administrador de la red en aras de ahorrarse tiempo y evitar conflictos de ip’s podría ser configurar cada uno de los ordenadores con la asignación automática o dinámica de red y disponer de un ordenador que actue como servidor de direcciones ip’s (servidor DHCP), utilizando para ello el protocolo DHCP.

Con esta configuración, cuando un equipo se conecta a la red, en primer lugar, utilizando el protocolo ARP, solicita al servidor DHCP que se le asigne una dirección IP, este último, una vez detecte cual es la dirección física o MAC de este equipo le asignará una dirección ip disponible.

Cron

Cron es un servicio Linux que en conjunción con el reloj del sistema se activa periódicamente con la función de ejecutar, en cada una de sus activaciones, una serie de servicios o tareas programadas: copias de seguridad, chekeos del sistema, etcétera

La nube

En la nube!, ¿Qué nube?

“Esta información seguro la tienes en la nube”, “Todo esto lo tenemos en la nube”, “Se trata de un programa que funciona en la nube”, “lo mejor es guardar los datos en la nube”…

nube

Hoy en día, dada la velocidad de crucero de evolución de las tecnologías y fundamentalmente, las asociadas al mundo computacional, resulta habitual hacer mención a conceptos informáticos, dando por conocido su significado cuando, en realidad, para el común de los mortales, dichos términos acaban formando parte de un léxico habitual, carente de una correcta semántica.

Si no teníamos bastante con un vocabulario generalmente bastante limitado en nuestro lenguaje, máxime si cabe comparándonos con el dominio absoluto que de la lengua castellana tenía Don Miguel de Cervantes; en algunos casos, nos vemos abocados a la imposibilidad de asociar el vocablo pertinente al concepto que queremos manifestar.

Ahondando algo más en el tema, en este mundo actual de cambios y avances tecnológicos, comúnmente empleamos palabras cuyo significado real desconocemos y, por lo tanto, su empleo en el uso del habla diaria quedará mermado o tal vez, mal empleado.

Hablemos del neologismo nube o la nube. A priori cualquiera que por primera vez escuche dicha palabra, automáticamente la asociará con el fenómeno metereológico tan habitual en los cielos, presagio, algunas veces, de lluvia y agua para todos.

Informáticamente hablando, se utiliza el término nube, para hacer referencia a todo aquello alejado de nosotros, fuera del alcance de nuestras manos aunque, visible desde cualquier lugar (como las nubes del cielo). La nube, la podemos utilizar para poner en funcionamiento y hacer uso de un determinado programa informático, guardar nuestra información en servidores no físicamente presentes. El único requisito para poder hacer uso de la nube, es tener un dispositivo informático cualquiera:

Ordenador de sobremesa, portátil, tablet, móvil, etcétera y, una conexión a Internet.

Lo que normalmente estaría almacenado en tu PC (tus programas o tus archivos, por ejemplo) pasará a estar en los servidores que forman la nube. Por eso se habla en inglés de Cloud Computing, que suele abreviarse simplemente como The Cloud, es decir:

La nube.

Siendo un usuario habitual del ordenador, móvil, tablet, etcétera, aunque no hayas sido consciente de ello, es prácticamente seguro el hecho de que ya hayas accedido a la nube, incluso, con bastante frecuencia. Sin ir más lejos, piensa en tu cuenta de correo gmail, yahoo o hotmail; en las redes sociales facebook, twitter; en el sitio web desde el cual puedes acceder a tus datos bancarios; servidores que posibilitan que guardes tus datos o archivos como Google Drive, Dropbox y, en un suma y sigue de difícil enumeración dado el amplio elenco de usos de la nube.

Muchas ventajas nos ofrece la nube, algunas de ellas, dada su importancia, podrían ser las siguientes:

– Acceso desde cualquier sitio y dispositivo.

– Ahorro en cuanto a la instalación de programas en nuestro dispositivo, ya que estarán en los servidores de la nube.

– Ahorro en mantenimiento técnico (de él se encargarán los técnicos del servidor de la nube y no nosotros).

– No obstante, no deben desmerecer en absoluto algunas de las desventajas o peligros a los que se exponen los usuarios finales de esta tecnología:

– Inseguridad o no privacidad (lo que se encuentra en un servidor puede ser leido o accedido por alguien no autorizado). Nunca se puede estar seguro de quién accede a esa información o si está o no protegida como tiene que ser.

– Problemas de conexión (si nos falla Internet, ni nube, ni nada de nada). Al igual que en el cielo existen varios tipos de nubes: cúmulos, altocúmulos, extratocúmulos, etc, computacionalmente hablando existen tres tipos de nubes: públicas, privadas e híbridas.

En el caso que vuestra curiosidad metereológica se haya avivado os recomiendo la explicación de algún experto meteorólogo como el televisivo Alfred Rodriguez Picó; pero, si vuestro interés se decanta más hacia los Cloud Computing os animo a visitar la nube y hacer uso de la maravillosa Wikipedia ya que:

“Esta información, seguro la tienes en la nube”.

Jesús Albert Magro